Hombre Lobo Internacional, Es sólo rock ‘n roll

Foto: Pato Conde

Foto: Pato Conde

No és tan perillós ni tan ferotge com el pinten, la veritat: a Paul Chaney se’l veu molt còmode dins del pelatge del seu Hombre Lobo Internacional, la one-man band illenca que més fa parlar, dins i fora de Mallorca. Amb el seu The Early Recordings encara fent fumet, pos la gravadora i compartim la següent conversa de camí a Can Moix (Felanitx) on, aquella mateixa nit –no record si de lluna plena– va oferir un dels seus concerts. Beneïts licantrops…

40PUTES: Viéndote, a veces, me da la impresión de que te has cansado de tocar con gente: que es verdad eso de más vale solo que mal acompañado.

Paul Chaney: No, para nada. He nacido solo y he vivido solo: es normal que también toque solo. Es un formato que siempre he querido hacer desde que vi por primera vez a Tumba Swing en Mallorca, debe hacer unos tres o cuatro años. O Bloodshot Bill: su concierto también me dejó con unas ganas inmensas de intentarlo, de probarlo… Me fijé en cómo llevaban el equipo y empecé a experimentar con un bombo y una caja.

Es algo curioso, también. Te he podido ver en diferentes grupos cantando, tocando la guitarra o el bajo… Pero no te imaginaba para nada también haciendo pinitos con la batería.

La verdad es que soy nulo para tocar la batería. Si, de hecho, me pones delante un set de batería estándar igual me saldrá algún ritmo muy básico y poco más…

Foto: Pato Conde

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¿Cómo te lo montaste, entonces, para encontrar la manera de combinar guitara, batería y voz sin necesidad de tener una banda de acompañamiento?

Estuve bastante tiempo pensando que las one-man band llevaban algún tipo de aparato especial o algo parecido. Pero, como decía, después de ver a gente como Bloodshot Bill me lancé y me lo monté como pude. Quería probarlo y, bueno, más o menos conseguí poner la caja como la suelo llevar hoy en día… pero a raíz de tocar con otras monobandas he ido aprendiendo otros trucos.

¿Cada monobanda tiene su propio sistema?

Bueno, se reduce a que cada uno lo hace a su manera. Johnny B. Bad, por ejemplo, acciona el charles y el bombo uniéndolos con un listón de madera. Pero no hay ni trampa ni cartón: coger una caja, ponerle algo de contrapeso y sujetarla con unas bridas… La verdad es que no hay nada fuera de lo común. El dilema es encontrar la forma de colocarlo y sentirse cómodo tocando. E ir aprendiendo de los demás, también. Al principio yo sólo tocaba bombo y caja… Pero cuando vino a Palma Extreme Blues Dog, de Brasil, me fijé que tocaba bombo, caja y charles, todo a la vez. Me dijo: “¿Porqué no lo pruebas?”. Y, está claro, no lo probé en aquel concierto porque era algo demasiado precipitado, pero sí que me enseñó a montarlo…

Ahora entiendo por qué tus primeras grabaciones no tienen charles…

Exacto. Incluyendo el charles he ido perfeccionando los ritmos. Ahora estoy intentando tocar con el charles abierto y cerrado. En casa estoy practicando algunos ritmos de batería que salgan del típico patrón de negras, pero todavía no los he llevado al directo. Pronto, igual.

El hecho de tocar también la percusión, ¿ha alterado tu percepción del ritmo como guitarrista?

Desde luego. Te ayuda a mantener la canción al mismo tempo y aguantarlo, pase lo que pase.

Y, en este caso, ¿es más difícil llevar el tempo rápido o lento, como haces en tu versión de “New York”?

El tempo rápido siempre será más difícil de aguantar… y no me refiero a la velocidad, sino al flow, a remarcar bien cada ritmo de bombo y caja… No se puede perder ningún elemento por el camino.

Foto: Cecilia N. Berardo

Foto: Cecilia N. Berardo

Ahora que mencionaba “New York”, es un tema que suele salirse de tu repertorio habitual…

Esta canción es especial para mí. Fue de las primeras canciones que aprendí a tocar con la guitarra y, desde entonces, nunca la he dejado de tocar. La saqué para hacer la gracia con los colegas, en cumpleaños y cosas así. La verdad es que es mi canción: si voy a un karaoke, la pido. Además, a la gente le gusta: después de escuchar un set de una hora a toda leche, siempre se agradece un tema bonito…

Doy fe. Aunque no la has grabado, ¿me equivoco?

No, todavía no. Sí que igual, algún día, la grabaré junto a otras versiones que me gustan. Igual termino haciendo un EP de versiones…

A mí me encanta tu versión de Link Wray que, por cierto, no aparece en The Early Recordings

Ya. Una cosa es editarla en formato digital, pero otra es meterla en un vinilo. Es algo complicado porque no he pedido permiso a nadie y no es plan de meterse en problemas de autores. Imagina que la hubiera metido en el disco y que su discográfica, yo que sé, me pide que la saque… Si está en formato digital, no hay problema: se borra y a otra cosa. En The Early Recordings no me he querido pillar los dedos: todo son canciones propias. Claro, ¿cómo la saco de un vinilo?

Diría que The Early Recordings estaba predestinado a salir en vinilo. Es decir, no me lo imaginaba en CD…

Exacto. Además, como vi que todavía me quedaba espacio suficiente, decidí añadir algunas canciones nuevas. Me gusta mucho como ha quedado porque no es una grabación para nada premeditada… Ahí sale incluso la primera maqueta, grabada sin apenas pretensiones.

Hombre Lobo Internacional - Pato CondeEn The Early Recordings aparecen, además de canciones nuevas, tus cinco EP. ¿De cuál de ellos te siente más orgulloso?

De todos. Sé que es la respuesta fácil, pero todos han sido grabados en diferentes lugares, de diferente manera y en diferentes momentos de mi vida: cada uno captura un instante de Hombre Lobo Internacional. Siempre me ha gustado grabar: para mí es una fotografía sónica perfecta, y más si lo haces en directo. Y si me gustan todo los EP’s es porqué, hasta ahora, todo han sido buenos momentos. Estoy encantado en todos ellos.

Pero sí que has puesto cierto freno a la hora de grabar, ¿me equivoco?

Un poco, sí… Cuando llego al local de ensayo no puedo evitar ponerme a componer, así que no me queda otra que contenerme. De todas formas, material tengo de sobra: suelo hacer un set de hora, hora y media…

¿Cuántas canciones sueles meter? Lo digo porque no es que sean muy largas, que digamos…

Toco las 21 del disco, más 8 o 9 versiones. Como unas treinta, pero me adapto al espacio y a la situación…

¿Crees que son los directos lo que han hecho crecer tan rápidamente a Hombre Lobo Internacional?

Sí. Hacer conciertos y que la gente te vea… y que hablen, claro. Se reduce  eso: lo importante es que el boca a boca lleve a más gente a los conciertos.

¿Tan importante como las redes sociales?

Bueno, la promoción siempre ha sido importante, pero lo principal es que la gente te quiera ver. Yo creo que también influye el dar con el circuito adecuado. A mí me han entrevistado como músico, pero también como hombre lobo por parte de la gente del mundo del terror, la serie B, los fanzines… Me ha cogido un poco entre ambos mundos: a gente que les gusta la estética y a otros que les gusta por el sonido.

Sin que me malinterpretes… ¿Crees que esta historia hubiera sido la misma si en vez de hombre lobo te hubieras presentado como humano?

No. Evidentemente no. Pero esto es un espectáculo: no hay que perder de vista en ningún momento que Hombre Lobo Internacional es un espectáculo de rock ‘n roll. Por eso, hay que cuidar la imagen y jugar con ella, claro…

Un poco a lo shock-rock…

Sí. Que igual dices eso y no pienso en Alice Cooper, pero sí en Screaming Lord Sutch. Pero es eso: es un show, es rock ‘n roll… Yo soy muy fan de los Ramones y de los Cramps y de ambos, tanto musical como estéticamente, he mamado bastante de ellos. Y ambos son buenos ejemplos de grupos que han cuidado tanto su sonido como su imagen.

Entonces eres algo así como el licántropo del punk…

Bueno, la actitud de Hombre Lobo Internacional es punk. Me gusta que sea así. Tampoco pretendo musicalmente convertirme en un, yo que sé, virtuoso de las monobandas y pasearme por ahí como diciendo “¡Mirad, qué bien toco!”.

Después de cinco EP’s y estando en un género a medio del trash-blues, el punk y el rock ‘n roll… ¿Temes al encasillamiento?

No. Yo soy muy del autoplagio. Estoy completamente a favor de eso. ¿Por qué no?

Hombre Lobo Internacional

Díselo a Chuck Berry…

El rock ‘n roll es eso: a mí dame dos o tres acordes y te hago veintiún temas… Y no podrás decir que son el mismo: uno te hablará de una cosa y uno de la otra; otro tendrá una melodía vocal que no tengan los demás y una será la más rápida de todas ellas… El rock ‘n roll es lo que tú le imprimas.

Bueno, también es lo que decían Blue Cheer… Que siempre vale más tocar tres notas con sentimiento y ganas que no un montón sin ni un atisbo de pasión.

Evidentemente. Y si son canciones de dos minutos, mejor. Porque eso es lo que tiene el rock ‘n roll: lo que tienes que contar, lo tienes que hacer en un máximo de dos minutos. Si no, es que quieres hacer rock sinfónico o algún otro estilo elaborado. Y eso es, precisamente, lo que yo no quiero hacer. Yo quiero hacer rock simple y peligroso.

Siempre lo decimos, en 40PUTES: que si lo que tocas les gusta a tus padres es porque estás haciendo algo mal…

¡A mi madre le gusta Hombre Lobo Internacional! Lo dirá porque es mi madre, claro. Pero siempre me ha apoyado. Está muy orgullosa. Pero, para que veas, les pasé el disco a mis tíos, que me inculcaron el rock’n’roll de los cincuenta… y se han quedado asustados, como diciendo: “¿Pero esto qué es?”.

¿Cualquiera puede hacer rock’n’roll?

No, no. No todo el mundo. Para hacer rock’n’roll tienes que haberlo mamado, haber escuchado mucho y haber ido a muchos conciertos. Es haber mamado y amado el rock‘n‘roll. No es como bajarse un tutorial del Google y ponerse a componer en seguida, no. Esto es rock’n’roll, no Matrix: tiene que haber experiencia y pasión…

Hombre Lobo Internacional

¿Es lo que siempre has querido hacer?

Sí. De hecho, empecé tocando rock’n’roll porque era lo que siempre había escuchado. Para mí era un logro enorme hacer dos notas seguidas y pretender que algo sonara a los Stray Cats…

Es decir, que antes de ser punk eras más bien clásico…

Yo había escuchado mucho soul, blues, country, rock’n’roll de los años cincuenta… Sobre los catorce años fui mordido por los Ramones y los Cramps: igual era una época en la que los rockers eran muy puristas y, la verdad, yo no me sentía así. Me sentía más abierto de mente, con ganas de explorar sensaciones diferentes: y, en ese sentido, los Ramones y los Sex Pistols eran punks, pero también rock’n’roll. Tocado con muchísima más mala leche, claro, pero rock’n’roll. Por eso me gusta el punk, especialmente el de los setenta. La primera vez que escuché la palabra punk fue cuando monté mi primer grupo, de adolescente: intentábamos hacer rockabilly y lo hacíamos tan básico y tan mal tocado que nos metieron en el saco del punk…

Volviendo al presente, me da que nunca te había visto tan feliz y motivado…

Sí. A veces pienso que esto es lo que tenía que haber hecho desde el principio, pero si hubiera empezado haciendo lo que hago ahora me hubiera quemado por el camino: hubiera entrado en el Club de los 27 incluso antes de tiempo. Ahora no sé si es por la madurez, pero lo disfruto muchísimo. Me lo tomo todo además con una seriedad que, igual hace cinco años, no hubiera tenido.

Quemar etapas, ya se sabe…

Sí. La verdad es que no me esperaba que hubiera esta aceptación: yo soy el primer sorprendido. Hay que recorrer muchos kilómetros y vivir mucha aventura, pero me gusta.

¿Es así como imaginabas tu vida?

De pequeño imaginaba que, cuando llegase a los cuarenta años, tendría una familia, un trabajo aburrido y todas esas cosas… La verdad es que me encanta mi trabajo y tengo la suerte de tener dos familias: la natural y la otra, que son mis amigos y los animales. Los amo a todos. No me imaginaba llegar a los cuarenta de esta forma…

Se te ve que disfrutas con ello. Recuerdo que hace un tiempo me dijiste que no tendrías ningún reparo en dedicar el resto de tu vida a ello…

Y lo mantengo. No es un trabajo al uso: lleva preparación mental, no sólo física. No es ese ritmo, de querer vivir el rock’n’roll de la misma forma que has mamado las viñetas de rock’n’roll stars. Esto es otra cosa: sientes el rock’n’roll y vives de esto. Créeme: implica esfuerzo hasta el punto de que tienes que saber valorar lo que haces, como irte a la cama en vez de irte de fiesta… porque sabes que al día siguiente te espera otro bolo. Yo soy mi propia niñera.

Aparte de músicos, veo que también prescindes de mánager…

Sí. La verdad es que no está nada mal… A la mínima que me llaman, tengo delante de la agenda: con una simple conversación, ya han quedado claras las condiciones, la fecha, el lugar… Sin intermediarios todo es más sencillo e inmediato. Siempre me ha gustado la inmediatez porque, precisamente, el rock’n’roll es inmediato.

Tomeu Canyelles
About Tomeu Canyelles
Historiador i periodista musical. Escriu o ha escrit per mitjans com Última Hora, Ara Balears, dBalears o, més recentment, Mondo Sonoro, entre d’altres. Dirigeix i presenta els programes “Illa Sonora” (BN Mallorca) i “Fang i Distorsió” (Ràdio Marratxí), al temps que és membre dels grups Marasme, Vogt, Forces Elèctriques d’Andorra i Te Corrs.