Gabriel Bertotti, Sexo, mentiras y brutalidad policial.

Hace 18 años que una extraña geometría trajo a Gabriel Bertotti a Mallorca. Este yonki de las letras nació en la localidad argentina de Bahía Blanca. La editorial mallorquina Sol de Ícaro acaba de publicar Luna negra, su segundo libro. Tiempos que se cruzan, relatos que se insertan en relatos, vocablos que acuchillan y palabras expectoradas conforman esta multidireccional novela.  En ella, Vega y Eva se conocen en un vuelo a Buenos Aires, ciudad a la que regresan por diferentes motivos tras una larga estancia en España. “Luna negra(Ediciones Sol de Ícaro, 2012) es intensa y brutal. Su lectura es una experiencia traumática y necesaria.

40PUTES: Los personajes de su novela trazan su trayectoria en dos direcciones: parten en busca de un origen que en ocasiones resulta ser una abstracción y en busca de un destino que no es más que invención. ¿Es el presente el único plano real? 

Gabriel Bertotti: “Presente”, “plano”, “real”, puedo darte un número limitado de respuestas como resultado de una mera combinatoria de sentidos, esas respuestas son más palabras, más ruidos y más abstracciones. Más allá de todas esas posibles y bellas combinaciones poéticas, musicales o matemáticas hay puro misterio y humor. En síntesis: me encojo de hombros como una abuela mallorquina.

40p: Vega regresa a Argentina tras años de ausencia, pero encuentra que los que permanecieron allá también han vivido exiliados. ¿Participa todo espacio, toda existencia, de la condición de desarraigo del mismo modo que de la de pertenencia? 

G.B.: Sólo para los más valientes, recuerda que la condición esencial para intentar comprender algo es la de “extrañarse”, salirse de uno mismo y mirar todo como si fuera otro el que lo hace. Cuando la épica hablaba del mandato heroico de vivir impersonalmente seguro que se refería a eso, a la pura conciencia de que estamos representando un papel en una comedia. Identificarse con abstracciones que suponen identidad o pertenencia, incluso emotiva, sería como intentar encontrar vida interior en un personaje que ha sido escrito en un papel. “La cara detrás de la máscara”, como decían los sacerdotes secretos, sólo aparece como consecuencia de una mirada irónica a lo que refleja el espejo.

40p: En el texto utiliza metáforas duras como golpes de estado y sexo triste como un desencuentro en tiempos de incertidumbre. El pasado, como un fantasma, insiste en continuar alojado en la casa encantada que es uno mismo. ¿En qué se convirtió el realismo mágico?

G.B.: En nada, porque nunca ha existido, fue una hermosa ficción que iluminó vocaciones literarias y caminatas infinitas, pero que acabó unificando en una etiqueta auto paródica, a todo escritor sudamericano, sospechoso, por el mero hecho de serlo, de escribir, en sus mejores momentos, de muertes anunciadas, y en sus peores, de ángeles enjaulados.

40p: La ciudad a la que arriban los protagonistas es un laberinto de cárcel, corrupción y secretos. ¿Para alcanzar el cielo hay que pasar una temporada en el infierno?

G.B.: En los espacios ficcionales que recoge la literatura es indispensable la “caída”: el horror y el dolor disuelven la pertenencia a un mundo ilusorio: Gilgamesh, los egipcios, los cuentos taoístas, Homero, Dante, Rimbaud, Joyce, Leopoldo Marechal, o el Bill Murray de El día de la marmota, todos han hecho caer a sus héroes para adquirir conocimiento y cambiar, todos les han otorgado la oportunidad de la “redención y el ascenso”. Todos menos Kafka y Beckett: en sus mundos, no hay salvación posible, de nada sirve ponerse a llorar o a rezar, diría Bergman, ya que si fuera necesario, la muerte haría trampas. Entonces me acuerdo de Chesterton y de los Wachowski y me dan unas ganas enormes de responderte que lo curioso es que no existe la cuchara.

40p: ¿Todas las mujeres, la mujer?

G.B.: La mujer es el rito de pasaje, es el conducto entre infierno y cielo, y aquí en Mallorca es estructura indispensable para cualquier intento de libertad. En la novela, la mujer y las mujeres, están en Eva. La Eva del génesis y Lilith. La luna y la luna negra. La madre de todos los hombres, surgida de un hombre, surgido del barro. Y la primera mujer, la primera creatura que se atrevió a desafiar al Padre y que por ello fue repudiada y castigada con la noche, con ser serpiente, con ser dragón. El semen que concibe es de Eva, el que se derrama de Lilith.

40p: En su novela se percibe un continuo cuestionamiento de la realidad a través de la palabra y viceversa. ¿El mundo hace a la palabra o la palabra al mundo? ¿Es la mentira la única realidad posible?

G.B.: Cervantes, Sterne, Wittgenstein y casi toda la literatura del siglo XX han intentado responder esas preguntas. Por mi parte me parece que el silencio es la mejor de las realidades posibles. El silencio y un buen libro. El silencio y una buena compañía. El silencio y la salud. O no, mejor una sonrisa callada.

40p: La curiosidad librística me impele a preguntarle acerca del criterio bajo el que se encuentra ordenada su biblioteca.

G.B.: Intentar que en ninguna situación posible los libros se me caigan encima.

 

Gabriel Bertotti escriu habitualment al bloc Món de Llibres.