Lidia Damunt, l’èxode amazònic

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Amb Carlos Ballesteros i Genís Segarra, Hidrogenesse, amics i admiradors mútus de sempre, Lidia Damunt ha aconseguit un embolcall més pop per a “Vigila el fuego” (Austrohúngaro, 2012), el seu recent tercer disc. Cosa insospitable fa uns anys tant en Hello Cuca com en els seus dos anteriors treballs ja en solitari -“En la isla de las bufandas” (Subterfuge-Lucinda, 2008) i “En el cementerio peligroso” (Subterfuge, 2009).  Els espasmòdics cops de pandereta i el nervi de guitarra de ritme desgarbat s’han vestit ara d’una tercera dimensió amb caixes de ritme, teclats i pianos carregats d’eco i reverberacions que donen més cos i profunditat a les seves fantasies. Ja fa tres anys, un 17 d’abril de 2009, sopàrem junts abans de fer el seu segon concert a Mallorca, a Papagayo -el primer l’havia fet just el dia abans dins l’Alternatilla. La record reservada, tímida, però extremadament lúcida i resolutiva, al costat de la seva germana Mabel. La mig engatàrem, encaparrotats en que havia de fer un Amazona, i sempre recordaré aquell simpàtic instant, amb maldecap i tot, per arribar-se a col·locar bé la pandereta al turmell i començar a envestir. Percep que el seu record també és simpàtic perquè, via e-mail, me contesta un “Hola Celestí! :) Claro, las respondo esta tarde/noche. ¡Qué ganas de estar ya por allí!”. I aquí teniu l’entrevista, prèvia al seu concert de demà, divendres, al Molico de Sencelles. I, precisament, no contesta gens telegràficament des de Malmö, on viu des de fa just també tres anys.

 

40PUTES: ¿“Vigila el fuego” nace en aquella colaboración que hiciste en el Primavera Sound 2010 con Hidrogenesse?  

Lidia Damunt: Esa colaboración fue un primer acercamiento. Me apetecía hacer algo diferente para ese concierto así que les propuse rehacer mis canciones con bases electrónicas y samplers. Fue un experimento curioso… Después seguimos hablando de cómo podríamos hacer algo juntos y, tras varios cambios de idea, al final decidimos que yo grabaría mi siguiente disco con ellos, en Austrohúngaro, y que ellos colaborarían haciendo arreglos.

40p: Yo estuve en ese concierto y debo decirte que aquel primigenio experimento-accidente ha cuajado de manera sobrecogedora… ¿Muchos rompecabezas?

L.D.: Bueno, en un principio me planteé hacer música electrónica, componer utilizando bases o samplers por ejemplo. Pero al final perdí interés por esa idea inicial y decidí hacer mis canciones como siempre he hecho, con mi guitarra. Sabía que una vez en el estudio haríamos arreglos, añadiríamos ritmos…así que también a la hora de componer lo hice con mayor libertad. La idea que tenía en mis dos discos anteriores era muy sencilla: hacer unas canciones autónomas, por así decirlo, que empezaran y acabaran en la guitarra. Ahora el concepto estaba más cerca del de canción pop.

40p: ¿Cómo se concretó el flechazo entre ambos y se plasmó la idea, teniendo en cuenta que con la pureza de tu sonido este giro podría haber sido impensable hace unos años, sobre todo porque hasta ahora con Hidrogenesse  habíais transitado por caminos diferentes?

L.D.: Hidrogenesse hacen música muy diferente a lo que yo he hecho tanto con Hello Cuca como en solitario, pero en cierto modo siempre me he sentido cercana a ellos, supongo que porque ellos han creado un mundo propio, o como quien dice, “van a su bola”. Fue muy fácil entendernos desde el principio porque cuando conectas con alguien da un poco igual todo lo demás; lo importante es que haya buena comunicación y, sobre todo, que haya chispa.

40p: Un matrimonio que no sólo se ha concretado en este nuevo trabajo sino en una nueva casa, tras Subterfuge, que ya editó “Esplendor en la arena” de Hello Cuca. ¿Qué tal por Austrohúngaro?

L.D.:Cuando me fui de Madrid en 2009 me apetecía no tener ningún contrato pendiente. Poco después empecé a colaborar con Hidrogenesse, y ya la idea de sacar disco con ellos parecía lo más lógico.

40p: ¿Cómo se hizo el trabajo con Genís y Carlos? ¿Son culpables ellos de los arreglos de todas las teclas, no?

L.D.: Pues durante 2011 les fui enviando las maquetas con las canciones que iba grabando. Para mí ha sido muy divertido utilizar el Cubase para hacer las maquetas. Me volvía loca con las pistas, a veces grababa siete pistas con coros de voces y parecían grabaciones de Phil Spector mezclado con Poltergeist. El ver las canciones en una pantalla de ordenador, de esa forma tan gráfica, me sirvió también para hacer algunos arreglos ya desde el principio. Es algo que voy a seguir haciendo, a partir de ahora. Yo, que siempre había simplemente memorizado las canciones o, como mucho, las grababa con el móvil. Es como si hubiera descubierto el fuego de repente…jaja… Y eso; hice varios viajes a Barcelona, en marzo, en septiembre, en noviembre. Y tranquilamente fui grabando allí en el estudio de Austrohúngaro las voces, guitarras, arreglos de guitarra eléctrica, mandolas… Lo más divertido ha sido lanzarme a hacer miles de coros. Genís hizo todos los arreglos de piano, grabó autoharpa también… Fue muy divertido. Hasta entonces siempre había grabado con prisas y estrés, pero esto ha sido otra cosa.

40p: ¿Ha sido una unión pretendida que te ha servido para evitar caer en el difícil tercer disco y, con él, en la repetición o en la autocomplacencia?

L.D.: Nunca he pensado en lo de “el tercer disco” como una especie de ogro al que temer…jaja. ¡Para mí cada disco es un “tercer disco”! Siempre intento hacer algo un poco diferente más que nada para no aburrirme. Igual no se nota mucho, pero para mí “En el cementerio peligroso” ya era un cambio grande desde el disco anterior. Eso sí, como están muy cerca en el tiempo, no es un cambio tan grande como del “Cementerio” a “Vigila el fuego”.

40p: De todas formas Carlos y Genís no te han cambiado en nada, sino que han aportado un nuevo fondo a tu lenguaje de siempre: tu blues, country-folk, rockabilly o psicodelia pop, áridos y oníricos, ahora tienen muchos más fondo y es más envolvente, gracias a los múltiples arreglos y detalles si lo comparamos con la sencillez de tus anteriores trabajos. Y las letras, igual de áridas, siguen narrando relatos algo sobrenaturales, con una lucidez como de pesadilla, con esa predilección por accidentes geográficos y naturales… ¿Las letras fueron antes o después de vestir la música?

L.D.:Suelo escribir primero la letra y después la música. En cuanto a las letras, sí que creo que he dado un cambio grande con este disco. He sintetizado mucho más los textos y también hablo de cosas que hasta ahora no había hablado. Canciones como “Vigila el fuego” o “La carta”, por ejemplo, tratan sobre relaciones entre personas, y son temas sobre los que me cuesta mucho más escribir, supongo que porque parece que me expongo más. Bueno, con “La Carta” se me atragantó el estribillo, no sé qué pasaba, pero se lo comenté a Genís y dijo “mira, esta carta te da mala onda, vamos a tirarla a la basura”. Me encerraron en una habitación y se fueron a merendar a una granja, me dijeron, “¡cuando volvamos, queremos oír un riff de guitarra que dure medio minuto!”.

40p: ¿El hecho de que haga unos años que vives en Suecia puede haber tenido parte de culpa en el nuevo sonido del álbum dónde la guitarra se acompaña de sintes y mucho eco y reverberación que dan a las canciones un fondo que antes no tenían? 

L.D.: En el estudio se intentó mucho potenciar la voz. Nada más llegar allí me dijo Genís que le habían gustado mucho los ecos de burbuja que se usaron en “El cementerio peligroso”, así que se puso mucho énfasis en eso. En efecto, lo que hablas del fondo, es cierto, los ecos y la reverb le da a la voz y a las canciones una dimensión espacial muy interesante. En “Esperándote” por ejemplo, casi no se notan las guitarras, y está la voz como flotando en un techo. Es guay.

40p: Las canciones ahora tienen como más expansión y no te dejan la sensación de consumirse fugazmente a trote como antes. ¿Es algo que querías evitar?

L.D.: Antes estaba muy limitada por el tema del ritmo. El ritmo lo marcaba la pandereta y, claro, después de hacer unas cuantas canciones con esa fórmula, pues necesitaba cambiar el esquema.

40p: ¿Desde Suecia no queda más remedio que seguir haciendo música para el mercado español o te has podido abrir camino por allí: conciertos y demás? ¿Es difícil, entonces, abrirse a nuevos países?

L.D.: Para mí, hacer música, siempre ha sido una cosa muy privada, algo así como escribir un diario, y no algo social. Para mí el lado social de la música es lo que voy a hacer ahora: ir a Mallorca a tocar, por ejemplo, beber Amazona…jaja. Estando aquí nunca me ha surgido la idea de: “voy a dar a conocer mi música por estos lares”; igual que tampoco lo haría estando en España. Si alguien viene y me dice “queremos que toques aquí, te pagamos” pues voy encantada, pero no suelo tomar yo la iniciativa, simplemente porque no me lo planteo.

40p: ¿Qué es lo que más te gusta musicalmente o en gestión cultural de Suecia que envidies para España?

L.D.: En los institutos por ejemplo, la gente se va especializando en las cosas que le interesan, hay unas especializaciones de música por ejemplo, guitarra, piano, etc. Si sigues por ese camino, estudias menos matemáticas o ciencias, por ejemplo, y a cambio puedes estudiar música ya a un nivel avanzado, para luego continuar después. Me parece interesante.

40p: Me dirás oportunista y poco original, pero en el álbum hay pianos pero sobre todo guitarras que recuerdan a suecos como ABBA como en “Somos islas mágicas”. ¿Le cantas a Suecia?

L.D.: ¡No! Nunca he sido fan de ABBA, aunque tampoco es que me desagraden; tienen algunas canciones chulas. Pero desde que llegué aquí no hay una clase de sueco en la que no me hayan hablado del musical de los miembros de ABBA, Benny Andersson y Björn Ulvaeus, “Kristina de Duvemala”. ¡Cuántas veces me han hecho cantar “Du måste finnas” (“Tu Tienes Que Estar”, que canta Helene Sjöholm en el musical), a mí, que no aguanto los musicales!! Sorry, ABBA no.

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40p: Nuevo disco y cómo no, nueva versión. Si en el primero, “En la isla de las bufandas”, fue el “Mansion On The Hill” adaptado a “Mansión en la montaña” de Hank Williams; ahora le ha tocado a “Sueño contigo” del original “Sweet Dreams” de Patsy Cline.

L.D.: Sí, es una canción que siempre me ha gustado mucho. Intentamos darle un toque Lynch con los drones y ruiditos; ha quedado muy cinematográfica.

40p: ¿Cómo se trasladan las ambientaciones inquietantes e hipnóticas de “Vigila el fuego” en directo, o mejor dicho en solitario, como en el concierto de este viernes?

L.D.: Pues para el acústico del viernes algunas canciones las tocaré muy parecidas a como están en el disco, y de otras he hecho versiones un pelín diferentes, para que queden más chulas en acústico, potenciando un poco más el lado “balada”. También he recuperado algunas del primer y segundo disco, cambiando el ritmo y a veces bajando un poco las revoluciones para poder cantar más cómoda. Como ya no voy a marcar el ritmo con la pandereta en el tobillo, se abren nuevos caminos para la voz…

40p: ¿Vas a hacer muchos conciertos con Hidrogenesse y dejas ya tu habitual formato de guitarra en mano y pandereta con cinta aislante en el tobillo?

L.D.: La idea es que haré conciertos yo sola con mi maquinita, donde tengo los ritmos mágicos, y también conciertos con bajo y batería, así como acústicos como los de mañana. ¡Me puedes llamar versátil!

40p: ¿Si no es mucho preguntar, qué haces en Suecia, te dedicas en cuerpo y alma a componer? ¿Has hecho algún hallazgo musical que debamos de conocer?

L.D.: Pues aquí estoy por circunstancias de la vida, por las cosas del amor. Jaja. Pero sí, se puede decir que me dedico en cuerpo y alma a componer. No soy muy fan de la música sueca, lo siento. Pero admiro su naturaleza y también el poder ir en bici a todas partes aquí en Malmö.

40p: ¿Vas a volver de Suecia o estás tan bien que vives como en un paraíso, lejos de la porquería de España? ¿De Hello Cuca podemos hacernos ilusiones?

L.D.: No, ningún sitio me parece paradisíaco, pero por suerte tengo mis islas mágicas… Hello Cuca es que vivimos cada uno en un sitio diferente, así que es un poco complicado. Este verano nos reuniremos en La Manga, así que entre los ratos libres que nos queden después de ir a la playa y comer helados…quizás nos animamos y hacemos un disco doble!

40p: Espero que este viernes vuelvas a celebrar tu segunda visita a Mallorca con un nuevo trago de nuestro Amazona. Sabemos que te gustó aquella noche en Papagayo…

L.D.: Me encantó vuestro Amazona; eso sí, aquella noche me prometí no volver a beberlo antes de tocar…

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